Los negocios son tan fáciles como uno lo quiera, de hecho la mayoría de lo que nos propongamos puede ser posible.

Pero no creas que esto se trata de un pensamiento mágico optimista basura. Es la experiencia que nos ha llevado a todos en distintos caminos: a veces nos regresa unos pasos y otras nos adelanta unos tantos más. Algunos nacemos con el espíritu emprendedor y otros lo vamos creando poco a poco. Lo que es un hecho es que emprender es lanzarse a un vacío; es querer con todas las fuerzas un cambio: una evolución diría yo.

Pero no creas que mi camino ha sido diferente al tuyo. Yo crecí en un barrio bajo de Iztapalapa con mi madre y mis hermanos. Comencé a ejercitar mi músculo de negocios a los 10 años cuando junto con mi hermano vendimos nuestro Super Nintendo para comprar y vender cosas y obtener una ganancia.

A los 17 años me hice de primer negocio invirtiendo cero pesos y sin saber nada de él. Y desde ese momento no he parado.

Ahora me dedico a ayudar a los emprendedores a tomar el mejor camino con sus negocios por medio de consultoría, servicios y cursos.

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